jueves, 8 de noviembre de 2007

El deseo de andar

Me gustaría contar contigo para un proyecto que estoy realizando y que pretende ofrecer una experiencia y dar lugar a una obra producida colectivamente.

En este proyecto propongo “el paseo” como medio de expresión, método de exploración y acto creativo en sí mismo. A través del paseo conocemos un espacio, aprendemos a habitarlo, le atribuimos unas cualidades simbólicas-emocionales y de esta manera lo hacemos nuestro.

La acción de andar, de pasear, ha acompañado siempre al ser humano tomando diferentes formas de aplicación (andar por necesidad de desplazamiento, andar como método de exploración del territorio, andar como esparcimiento); pero la apropiación e identificación del espacio ha sido siempre una constante inmanente al paseo. El paseo conlleva un componente de lectura semiológica del espacio que contribuye a la relación e interacción entre el hombre y su medio.

Durante todo el siglo XX, el andar ha estado presente en las metodologías de actuación artística. Podemos citar, por ejemplo, las “deambulaciones surrealistas” practicadas en los años veinte por Louis Aragon, Andre Breton y Roger Vitral entre otros. Recorridos sin destino cuyo único objetivo consistía en “ver”. Los Surrealistas enfatizaban conceptos tales como la desorientación y el abandono al inconsciente, los movimientos y sugestiones inconscientes e irracionales de la ciudad moderna, así la experiencia resultaba ser una exploración del propio individuo que participaba.

Los Dadaístas utilizaron el paseo como forma de anti-arte, su actuación consistía en no hacer nada, los paseos dadaístas eran simplemente visitas precedidas por toda una campaña de difusión a través de carteles y octavillas que anunciaban toda una serie de eventos y actuaciones durante los paseo pero que finalmente no se realizaban.

Las Derivas Situacionistas, descrita por Guy Debord como: Modo de comportamiento experimental ligado a las condiciones de la sociedad urbana, técnica de paso ininterrumpido a través de ambientes diversos. Se usa también más específicamente para designar la duración de un ejercicio continuo de esta experiencia.

En las derivas Situacionistas se trazaba una utopía de libertad, de nueva construcción de la vida cotidiana. El arte pasaba entonces a desarrollarse espontáneamente en las calles y en la ciudad, y a la vez se convertía en la única obra de arte posible.

La práctica del andar, como metodología o práctica artística sigue presente en el arte contemporáneo impulsada también por las nuevas teorías urbanísticas que apuestan por un análisis y diagnóstico transdisciplinar de las ciudades dónde la perspectiva artística cobra mayor protagonismo.

"Un gran número de cosas, si no la mayoría, fue descrto, inventariado, fotografiado, contado o enumerado. Mi objetivo en las páginas que siguen ha sido más bien describir el resto: lo que generalmente no se anota, lo que no tiene importancia: lo que pasa cuando no pasa nada, salvo tiempo, gente, autos y nubes" George Perec "Tentative D'épuisement d'un Lieu Parisien", 1975.


Ejemplo: Texto extraído de Los Mismos Paisajes, Teresa Galí -Izard. Ed. Gustavo Gili

“Un simple paseo por el campo se transformó en un interesante ejercicio de observación. Padre, madre e hijo paseaban regularmente por una zona agrícola donde había una plantación de manzanos, un campo de cereales y un pequeño riachuelo. Un día decidieron tomar datos sobre lo que observaban de forma regular. Así pues, decidieron visitar el lugar cada primer fin de semana del mes y durante más de un año, y anotar en qué estado se encontraban los cultivos. Hacían fotografías desde el mismo punto de vista, dibujaban y anotaban todo aquello que les llamaba la atención de forma regular y sistemática. Al cabo del año tenían un material que resumía los ciclos de producción. El laboreo, la siembra, la germinación, el crecimiento y la recolección del campo de trigo, al igual que la caída de hojas, el reposo invernal, la apertura de gemas, la brotación, la floración, la fructificación y la recolección del campo de manzanos. Al cabo de un tiempo, el conocimiento y la vivencia que habían adquirido hizo que sintieran el lugar como propio"


A continuación te resumo las condiciones de participación en el proyecto, las cuales puedes interpretar libremente así como dedicarle el tiempo que puedas o estimes oportuno.

La primera consiste simplemente en elegir un paseo, puede ser un recorrido que realices de forma habitual o uno que elijas expresamente para llevar a cabo este ejercicio.

Repetir este paseo con cierta asiduidad, dependiendo de tu tiempo y del grado de implicación que desees tener en el proyecto.

Utilizar diversos medios de descripción, interpretación y valoración del espacio recorrido (dibujo, texto, fotografía, sonido, video etc.) Puedes elegir cualquier método de recopilación de datos: diario, carpeta, collage, sketch book etc. así como cualquier método de presentación final.

El objetivo final de este proyecto no es tanto su forma estética como su valor como experiencia de conocimiento del entorno y de inmersión creativa en un acto tan cotidiano como es “el paseo”.

Con el material recibido por parte de todos los que participéis en el proyecto realizaré una presentación en video así como un muestrario de materiales originales como dibujos, fotografías, textos, objetos encontrados etc.

Muchas gracias,
Lorena

3 comentarios:

Caminante dijo...

Hola,

Acabo de descubrir el blog y me queda flipando. Para el caminante solitario que soy, que bueno saber que otros comparten conmigo el placer y el arte de andar. Ahí os mando un texto preliminar a mi salida el 17 de mayo pasado desde el Cabo de Gata:

"Andar por andar. Andar para dar un paso más. Esté es el principal argumento del proyecto.

El verbo Andar proviene de dos verbos latinos: anteire, ir adelante, y ambulare, pasearse. Pasearse para poder seguir adelante.

Ambos derivan del griego, ανταψ, andao, que significa: encontrarse en el camino. Así que este proyecto es una invitación a encantarnos en el camino, pasearse e ir adelante. Lo dicho, andar por andar. Andar y dar con Un Paso Más.

Andar es según el diccionario de la Real Academia, es moverse el animal por sus pies de un lugar a otro. Esto es lo que propone el proyecto: andar como animales que somos de un lugar a otro.

Hoy en día nos parece impensable recorrer andando una distancia equivalente a 20 minutos en coche. El coche es un lujo, sin duda. Entonces, ¿por qué andar y no darse una vuelta en 4 x 4? Ahí van cinco buenas razones con mucho sentido: la vista, el oído, el tacto, el olfato y el sabor.

Andar a veces también permite dejar de pensar en tantas cosas. ¿Andar para no pensar? Más bien andar para pensar con más claridad. ¿Por qué? Andar es una de las cosas más repetitiva pero natural que sepamos hacer. Como respirar. Coordinar gesto y respiración permite concentrar el cuerpo, a veces débil, y la mente, siempre poderosa, en una misma dirección.

Existen varias maneras de andar. Uno puede ir medio corriendo, nervioso, sin aliento o más bien todo lo contrario, cansado arrastrando los pies o borracho: un pasito palante un pisto patrás. Depende del día, del tiempo o de las ganas..Pero cada uno tiene una forma natural y suya de andar. Sin consideración de condición o problemas físicos, cada uno de nosotros tiene una forma de andar. Para entenderla y entendernos mejor, tan sólo hace falta concentrarse en ello. Andar y respirar. Tan simple, tan natural, pero tampoco frecuente.

Ser capaz de concentrarse en una cosa tan sencilla y natural puede aportar mucho, en la vida cotidiana, a la hora de concentrarse en algo menos vital que andar y respirar".

Buen Camino.

J.S. de Montfort dijo...

El Paseo de un escritor


http://lasoledaddeldeseo.wordpress.com/2009/07/09/el-paseo-de-un-escritor/

derivaDO dijo...

Hola! Esto es fantástico. ¿Cómo puedo contactar contigo? Llevo dos dias pegado al blog.